Una creciente industria artesanal en China está ayudando a los conductores de Tesla a eludir los sistemas de seguridad del vehículo, según ha revelado una investigación publicada este viernes. Los conductores utilizan cabezas de plástico con rasgos humanos, pantallas parpadeantes y otros dispositivos caseros para engañar a los sensores que detectan la distracción al volante, lo que permite utilizar el piloto automático sin supervisión.
El sistema de Tesla, diseñado para garantizar que el conductor mantiene las manos en el volante y la vista en la carretera, se ha convertido en el objetivo de una incipiente industria de figuritas y accesorios que imitan la presencia de un conductor atento. Según la información recabada, algunos talleres ofrecen incluso la instalación de estos dispositivos, mientras que en plataformas de venta online se comercializan kits completos por unos pocos yuanes.
China es el principal mercado de vehículos eléctricos del mundo y alberga la mayor fábrica de Tesla en Shanghái. La manipulación de los sistemas de seguridad no solo supone un riesgo para los ocupantes del vehículo, sino que también plantea un desafío regulatorio para las autoridades chinas, que han impulsado normativas cada vez más estrictas sobre la conducción autónoma.
La práctica refleja un conflicto latente entre la dependencia tecnológica occidental y la creatividad de los conductores chinos para sortear los controles. Tesla ya ha actualizado sus sistemas en varias ocasiones para dificultar estos engaños, pero los talleres artesanales responden con nuevos métodos. La compañía no ha emitido ningún comunicado oficial sobre esta proliferación de trucos.
Para los expertos en seguridad vial, el problema trasciende lo anecdótico: conducir con el piloto automático sin supervisión incrementa exponencialmente el riesgo de accidente. La propia Tesla ha sido objeto de múltiples investigaciones en Estados Unidos y Europa por incidentes relacionados con su sistema de asistencia a la conducción. En China, la difusión de estos dispositivos amenaza con socavar los avances en seguridad que el país ha logrado en los últimos años.




