La prensa china sostiene que el Reino Unido está ajustando su política hacia Pekín con un enfoque pragmático que debería servir de modelo para la Unión Europea, que ha endurecido su postura proteccionista en detrimento de las relaciones bilaterales. Según un análisis publicado el 4 de junio de 2026, el viraje británico contrasta con las trabas comerciales impuestas por Bruselas y podría marcar un realineamiento en las relaciones entre el bloque occidental y China.
El giro británico: pragmatismo frente a confrontación
El análisis chino destaca que Londres, pese a su alianza con Washington, busca un equilibrio comercial con Pekín que evite una ruptura total. El Reino Unido ha mostrado disposición a mantener canales abiertos de cooperación, especialmente en sectores como la tecnología y las finanzas. La prensa china califica este movimiento de «valiosa lección» para los líderes europeos, que se han inclinado por medidas proteccionistas como aranceles a vehículos eléctricos chinos y restricciones a inversiones.
El proteccionismo europeo, en el punto de mira
Según esta lectura, la UE ha intensificado su enfoque proteccionista hacia Pekín, «perjudicando seriamente los lazos bilaterales». Bruselas ha impuesto barreras que, desde la perspectiva china, responden más a presiones de Washington que a intereses europeos. El caso británico, que mantiene relaciones comerciales fluidas con China pese al Brexit, podría ser debatido en la Cumbre del Consejo Europeo prevista para el 18 y 19 de junio, donde la UE buscará consensuar su postura frente a Pekín.
Un reordenamiento geopolítico en ciernes
El artículo sugiere que el giro británico podría ser una señal de un reordenamiento más amplio en las relaciones entre potencias medias y China. Desde esta perspectiva, si la UE mantiene su línea dura, corre el riesgo de quedar aislada en un contexto donde países como el Reino Unido o Alemania buscan diversificar sus alianzas comerciales. La prensa china concluye que Europa debería aprender del pragmatismo británico para evitar un deterioro irreversible en sus lazos con Pekín.




