La Marina china ha realizado una prueba de un misil balístico intercontinental en el Pacífico sur, en un movimiento que refuerza su capacidad de disuasión nuclear y ha generado malestar entre los países vecinos, según informaron fuentes oficiales este martes. El ensayo, cuyos detalles técnicos no han sido revelados, se enmarca en la estrategia de Pekín de demostrar su creciente poderío militar en la región, en un contexto de creciente competencia estratégica con Estados Unidos y sus aliados.
Disuasión nuclear y reacciones regionales
La prueba subraya el avance del programa de misiles chino, que busca garantizar una capacidad de ataque de alcance global. El Pacífico sur es un área sensible para las potencias occidentales, dado que concentra rutas marítimas clave y bases militares aliadas. Las autoridades chinas no han realizado declaraciones oficiales sobre el lanzamiento, pero fuentes de inteligencia citadas por agencias internacionales señalan que el misil habría recorrido varios miles de kilómetros antes de impactar en el océano. La falta de transparencia sobre la naturaleza exacta del proyectil ha aumentado las tensiones diplomáticas en la región.
El ensayo ocurre apenas semanas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, propusiera un nuevo marco de control de armas que incluya a China, iniciativa que Pekín ha rechazado hasta ahora. La demostración de fuerza china podría interpretarse como un mensaje directo a Washington en plena rivalidad por la hegemonía del Indo-Pacífico. La prueba, la primera de este tipo en la región en varios años, subraya la capacidad de Pekín para proyectar poder a larga distancia y complica los esfuerzos de no proliferación en la zona.




