China tiene previsto realizar el vuelo inaugural del cohete Long March 10B en julio de 2026 y, por primera vez, intentar recuperar la primera etapa en el mar, según información difundida por la China Aerospace Science and Technology Corporation (CASC), la contratista principal del programa espacial chino. La misión representa un paso clave en los planes de Pekín para desarrollar cohetería reutilizable y competir en costes con empresas como SpaceX.
Primera etapa recuperable
La CASC ha emitido notificaciones de espacio aéreo restringido que sugieren que el lanzamiento se producirá en las próximas semanas. El Long March 10B es una versión del nuevo lanzador pesado chino, diseñado originalmente para misiones tripuladas a la Luna, y que ahora también se perfila como vehículo de carga reutilizable. La recuperación en el mar de la primera etapa, similar a la técnica empleada por los cohetes Falcon 9 de SpaceX, permitiría reducir significativamente los costes de lanzamiento si la maniobra tiene éxito.
China lleva años desarrollando tecnologías de reutilización. El Long March 8R, otra variante reutilizable, ya ha realizado pruebas de aterrizaje vertical en tierra, pero el Long March 10B sería el primer cohete chino en intentar la recuperación de su etapa principal en el océano. El vuelo de julio servirá para validar los sistemas de guiado, propulsión y flotación necesarios para la maniobra.
Competencia geopolítica en el espacio
El programa de cohetes reutilizables chinos se enmarca en la creciente rivalidad espacial con Estados Unidos. Mientras SpaceX ha normalizado el aterrizaje de sus cohetes Falcon 9, China busca cerrar la brecha tecnológica y ofrecer lanzamientos más baratos tanto para misiones gubernamentales como comerciales. El Long March 10B, con capacidad para poner hasta 27 toneladas en órbita baja terrestre en su versión no reutilizable, podría convertirse en un vector clave de la presencia china en el espacio. La CASC no ha detallado el cargamento del vuelo inaugural ni la ventana exacta de lanzamiento, pero el ensayo es observado de cerca por la industria aeroespacial internacional.




