China ha lanzado este viernes una nueva misión tripulada a su estación espacial Tiangong, según ha anunciado la Agencia Espacial Tripulada de China (CMSA). La nave Shenzhou-20 despegó desde el centro de lanzamiento de Jiuquan, en el desierto de Gobi, con tres astronautas a bordo. Por primera vez, uno de ellos permanecerá en órbita durante un año completo, lo que supone un récord de estancia continuada para el programa espacial chino.

La misión forma parte de los planes de Pekín para mantener una presencia humana permanente en la Tiangong, que completó su montaje en noviembre de 2022. Hasta ahora, las rotaciones habituales eran de seis meses. La extensión a doce meses permite estudiar los efectos fisiológicos y psicológicos de estancias prolongadas en microgravedad, un paso necesario para futuras misiones de larga duración, como un posible viaje tripulado a la Luna previsto para 2030.

Según la CMSA, los tres astronautas —cuyos nombres no han sido revelados antes del lanzamiento— realizarán experimentos científicos, mantenimiento de la estación y pruebas de sistemas de soporte vital. La agencia no ha especificado cuál de los tres tripulantes será el que complete la estancia de un año. Las autoridades chinas suelen mantener en reserva la identidad de los astronautas hasta poco antes del despegue.

El lanzamiento se produce en un contexto de creciente competencia espacial entre China y Estados Unidos. Mientras la NASA centra sus esfuerzos en el programa Artemis para regresar a la Luna, China avanza en la consolidación de su propia infraestructura orbital. La Tiangong, de unos 70 toneladas, es significativamente más pequeña que la Estación Espacial Internacional (EEI), pero Pekín ha anunciado planes para ampliarla con nuevos módulos en los próximos años.

El récord de estancia continuada en el espacio lo ostenta el cosmonauta ruso Valeri Poliakov, que pasó 437 días a bordo de la estación Mir entre 1994 y 1995. Entre los astronautas chinos, el récord anterior era de seis meses. La CMSA no ha descartado que en el futuro se puedan realizar misiones aún más largas como preparación para vuelos interplanetarios.