China ha lanzado este lunes cuatro satélites de prueba para servicios de internet directo a dispositivo, en un paso más dentro de su plan para desplegar constelaciones de comunicaciones orbitales que compitan con Starlink y su propio proyecto Guowang. El lanzamiento se realizó con un cohete hipergólico de gran capacidad desde una de sus bases espaciales, según informaron fuentes oficiales chinas.

Los satélites, cuyo diseño y fabricación corresponden probablemente a la Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China (CASC) o alguna de sus filiales, tienen como objetivo probar tecnologías clave para la conexión directa entre terminales móviles y satélites en órbita baja, sin necesidad de estaciones terrenas intermedias. Este tipo de conectividad es estratégico para zonas rurales, misiones de emergencia y comunicaciones militares.

Competencia en la órbita baja

China acelera así sus planes espaciales comerciales, en un contexto de feroz competencia con la constelación Starlink de SpaceX y el proyecto nacional Guowang, que prevé el despliegue de más de 13.000 satélites en los próximos años. El lanzamiento de hoy, aunque modesto en número, representa un paso técnico importante en la validación de sistemas que permitirán ofrecer cobertura global desde el espacio.

El lanzamiento, realizado el 1 de junio de 2026, cierra un mes de intensa actividad espacial para China. El cohete utilizado, un modelo de combustible hipergólico, es conocido por su fiabilidad y capacidad para poner en órbita cargas de peso medio, lo que sugiere que los satélites de prueba tienen un tamaño y complejidad considerables.