Las Fuerzas Armadas de China y Japón han intensificado su pulso militar en el este de Asia. La televisión estatal china difundió este miércoles un vídeo promocional del misil balístico DF-17, mientras que Japón ha iniciado el despliegue de misiles antibuque Tipo 12 modernizados en la isla de Kyushu, en un movimiento que apunta directamente al Mar de China Oriental.
El DF-17, emblema de la disuasión china
El DF-17, un misil balístico de alcance medio capaz de portar ojivas hipersónicas, ha sido exhibido por Pekín en un momento de tensión regional creciente. Su difusión en horario de máxima audiencia de la televisión estatal se interpreta como un gesto de fuerza dirigido a los vecinos de la región.
El misil balístico chino Dong Feng-17 probablemente existe desde hace más de una década, sumándose discretamente al arsenal de armamento cada vez más avanzado del Ejército Popular de Liberación.
Japón refuerza su defensa costera
Por su parte, el Ejército japonés ha comenzado el despliegue de los misiles Tipo 12 modernizados en el Camp Kengun, en la prefectura de Kumamoto (sur de Japón). Estos misiles antibuque de largo alcance permiten a Tokio cubrir amplias zonas del Mar de China Oriental, en respuesta al creciente número de incursiones de buques chinos en sus aguas adyacentes.
El despliegue se enmarca en la nueva estrategia de defensa japonesa, que incluye la capacidad de ataque contra bases enemigas con armamento de largo alcance, un giro significativo en la política de defensa del país asiático.




