Agencias de inteligencia europeas han obtenido documentos que apuntan a que China habría entrenado en secreto a unos doscientos soldados rusos antes de que estos fueran desplegados para combatir en Ucrania. La revelación, fechada el 20 de mayo de 2026, supone un giro en la evaluación del apoyo militar de Pekín a Moscú durante la guerra.
Un entrenamiento encubierto en territorio chino
Según las fuentes de inteligencia consultadas, los efectivos rusos habrían recibido instrucción en bases militares situadas en territorio chino, en un programa que se habría mantenido en secreto para evitar la escalada diplomática con Occidente. Los soldados, una vez completado el adiestramiento, habrían regresado al frente ucraniano para integrarse en unidades de combate.
Los servicios de inteligencia europeos, que han compartido la información con sus aliados de la OTAN, consideran que este movimiento evidencia una colaboración militar directa entre Pekín y Moscú, algo que China siempre ha negado. El número exacto de efectivos implicados, unos doscientos, sugiere un programa limitado pero de alto valor simbólico y operativo.
Implicaciones para la Alianza Atlántica
La noticia ha provocado malestar en los cuarteles generales de la OTAN, donde se sigue con atención cualquier indicio de apoyo chino a Rusia. España, como miembro de la Alianza, seguiría de cerca estos acontecimientos, aunque fuentes del Ministerio de Defensa español no han hecho declaraciones al respecto.
De confirmarse plenamente, este entrenamiento supondría una violación de las sanciones internacionales y un desafío directo a la postura oficial de Pekín, que ha mantenido una posición de neutralidad formal en el conflicto mientras profundiza sus lazos económicos y políticos con Moscú.




