La Marina Popular de Liberación de China ha desplegado el portaaviones Liaoning y su grupo de ataque en el Pacífico Occidental para realizar maniobras de combate, según informaron fuentes oficiales el 27 de mayo de 2026. El movimiento busca demostrar la capacidad de proyección de poder y disuasión de Pekín en la región, en un contexto de creciente tensión geopolítica con Estados Unidos y sus aliados.
El Liaoning, primer portaaviones operativo de la Armada china, está acompañado de destructores, fragatas y buques de apoyo logístico. Las maniobras incluyen ejercicios de guerra antisuperficie y antiaérea, así como operaciones de despegue y aterrizaje de aeronaves embarcadas. Según el Ministerio de Defensa chino, estas maniobras forman parte del entrenamiento rutinario y no están dirigidas contra ningún país, aunque el contexto geopolítico sugiere lo contrario.
Un mensaje estratégico en el Indo-Pacífico
El despliegue coincide con las maniobras de la OTAN en el Indo-Pacífico, en las que participan portaaviones de Estados Unidos, Francia e Italia. China considera estas operaciones como una amenaza a su soberanía e intereses de seguridad, y responde con ejercicios de gran envergadura para disuadir cualquier intento de contención. El portavoz militar chino declaró que
China tiene pleno derecho a realizar ejercicios militares en sus aguas adyacentes y no acepta ninguna injerencia externa
.
Analistas militares señalan que el Liaoning es una plataforma clave en la estrategia de Pekín para extender su influencia marítima, aunque su capacidad real de combate sigue siendo limitada en comparación con los portaviones estadounidenses de clase Nimitz o Ford. El despliegue, no obstante, refuerza la presencia china en el Pacífico y envía una señal de firmeza ante la alianza atlántica.




