El analista energético David Blackmon ha denunciado la parálisis nuclear de Estados Unidos frente al despliegue masivo de China, que actualmente cuenta con 38 reactores en construcción frente a los cero que se levantan en suelo estadounidense. La comparativa, publicada el 18 de mayo de 2026, ilustra una pérdida de soberanía industrial y dependencia tecnológica exterior en un sector crítico para la transición energética.
La brecha nuclear entre ambas potencias
Según datos de la consultora Barchart, recogidos por Blackmon en su boletín, China mantiene un ritmo de construcción nuclear inédito a nivel mundial. Mientras tanto, Estados Unidos no ha iniciado ninguna obra nueva, lo que refleja el estancamiento regulatorio y la falta de inversión en el país. El analista subrayó en su cuenta de X:
No Nukes For You, America! — China currently has 38 nuclear reactors under construction – the United States has ZERO.
La crítica de Blackmon se extiende también al enfoque del alarmismo climático, que considera dirigido especialmente a la generación de los baby boomers. En sus palabras, «al menos tres generaciones de su progenie han sido enseñadas por gobiernos e instituciones educativas occidentales a odiarles y desearles la muerte». Esta deriva, según el analista, dificulta un debate racional sobre las opciones energéticas.
Implicaciones para la soberanía industrial
La ausencia de nuevos reactores en EE.UU. contrasta con el ambicioso programa chino, que busca reducir su dependencia del carbón y cumplir sus objetivos climáticos. Para Blackmon, la parálisis estadounidense supone una cesión de soberanía tecnológica e industrial en un momento en que la energía nuclear se perfila como una fuente clave para la descarbonización. «Si EE.UU. no construye reactores, acabará importando tecnología nuclear de sus competidores», advierte el analista.




