El Gobierno chino anunció este jueves una estrategia para acelerar la incorporación de la inteligencia artificial (IA) en el sector del consumo, mediante 17 medidas destinadas a ampliar su uso tanto en productos como en servicios, según informó el Ministerio de Comercio.
La iniciativa busca modernizar el sector del consumo y mantener la competitividad tecnológica del país asiático en un contexto de creciente rivalidad con Estados Unidos y otras potencias. Las medidas abarcan desde la integración de la IA en plataformas de comercio electrónico hasta el desarrollo de nuevos dispositivos inteligentes para el hogar.
China, que ya lidera en varios segmentos de la IA aplicada, como el reconocimiento facial o los sistemas de recomendación, apuesta ahora por profundizar la digitalización del consumo interno, un motor clave para su economía. La estrategia se enmarca en los planes quinquenales de Pekín, que priorizan la innovación tecnológica como palanca de crecimiento.
Entre las 17 acciones, destacan el fomento de los asistentes virtuales en tiendas físicas y en línea, la personalización de ofertas mediante algoritmos de aprendizaje automático, y el apoyo financiero a las startups que desarrollen soluciones de IA para el sector minorista. El Ministerio de Comercio no precisó el presupuesto asignado a la iniciativa, pero fuentes oficiales citadas por medios locales estiman que movilizará inversiones tanto públicas como privadas.
La decisión de Pekín llega en un momento en que la inteligencia artificial se ha convertido en un campo de competencia geopolítica entre China y Occidente. La Unión Europea y Estados Unidos han aprobado recientemente sus propias regulaciones para la IA, con un enfoque más restrictivo en materia de privacidad y seguridad. En contraste, la estrategia china prioriza la adopción masiva y la innovación industrial.
El anuncio ha sido bien recibido por los gigantes tecnológicos chinos, como Alibaba y Tencent, que ya invierten fuertemente en IA. Se espera que la medida acelere la integración de tecnologías como el procesamiento del lenguaje natural o la visión por computadora en bienes de consumo, desde electrodomésticos hasta aplicaciones de fitness.




