El Gobierno de China ha añadido 40 empresas japonesas a sus listas de control de exportaciones, acusándolas de contribuir al rearme militar de Japón. La medida fue anunciada por el Ministerio de Comercio chino el lunes 30 de junio de 2026, en un contexto de creciente tensión bilateral por Taiwán y disputas territoriales en el mar de China Oriental y el mar de China Meridional.

De las 40 compañías sancionadas, 20 han sido incluidas en la Lista de Entidades —el escalón más severo de restricciones— y las otras 20 en una lista de vigilancia, lo que implica controles adicionales a sus exportaciones desde China. Las empresas abarcan diversos sectores industriales, aunque Pekín no ha detallado los productos o tecnologías concretos que justifican las sanciones.

La decisión se produce después de que Tokio haya intensificado su gasto militar en los últimos años, en línea con su nueva estrategia de seguridad nacional. China considera que estas empresas japonesas «apoyan la acumulación militar» de Japón, lo que a su juicio amenaza la estabilidad regional. La medida representa una escalada en las restricciones comerciales entre ambas potencias asiáticas.

La tensión entre Pekín y Tokio ha ido en aumento desde que Japón comenzó a reforzar su defensa y a estrechar lazos con Estados Unidos y otros aliados en la región. China ha criticado repetidamente el rearme japonés y lo ha vinculado con sus propias reivindicaciones territoriales y su postura sobre Taiwán.

Las sanciones anunciadas este lunes se suman a otras restricciones previas impuestas por Pekín a empresas japonesas, en un contexto de guerra comercial y tecnológica entre ambos países. El impacto concreto sobre las compañías afectadas y el volumen de comercio bilateral aún no ha sido cuantificado oficialmente, pero analistas señalan que la medida podría afectar a cadenas de suministro en sectores estratégicos.