La constelación china Qianfan, impulsada por el gobierno municipal de Shanghái, ha alcanzado los 200 satélites en órbita tras dos lanzamientos realizados esta semana desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Taiyuan. Los cohetes Long March 8 y Long March 6A pusieron en órbita los nuevos satélites el 5 de junio de 2026, acelerando el despliegue de una megaconstelación de órbita baja que aspira a rivalizar con Starlink, de SpaceX, y Kuiper, de Amazon.

Un hito en la carrera espacial china

Con la incorporación de estos satélites, Qianfan suma ya 200 unidades desplegadas, consolidándose como uno de los proyectos espaciales más ambiciosos de China. La constelación completa prevé superar los 1.000 satélites, ofreciendo servicios de telecomunicaciones de banda ancha tanto para el mercado doméstico como para clientes internacionales. Según fuentes de la agencia espacial china, los lanzamientos de esta semana marcan un ritmo de despliegue sin precedentes, con dos misiones en apenas siete días.

El programa, gestionado por una empresa participada por el gobierno municipal de Shanghái, busca garantizar la soberanía tecnológica de Pekín en el acceso a internet por satélite y competir directamente con las megaconstelaciones lideradas por Estados Unidos. «Qianfan no solo es un proyecto comercial, sino una infraestructura crítica para la seguridad nacional y la conectividad global», señalaron portavoces del proyecto, según recoge la prensa estatal china.

Implicaciones geopolíticas y comerciales

El avance de Qianfan se produce en un contexto de creciente rivalidad por el dominio del espacio cercano. Starlink cuenta ya con más de 6.000 satélites operativos, mientras que Kuiper planea desplegar más de 3.200. China, por su parte, ha acelerado sus lanzamientos para no quedarse atrás en un sector que considera estratégico. Los analistas consultados subrayan que la capacidad de Pekín para sostener este ritmo de despliegue dependerá de la fiabilidad de sus lanzadores y de la producción en serie de satélites.

El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información chino ha respaldado el proyecto como parte del plan quinquenal de infraestructuras digitales. Los próximos meses serán clave para evaluar si Qianfan logra alcanzar los objetivos operativos previstos para finales de 2027, cuando se espera que la constelación ofrezca cobertura inicial en Asia-Pacífico.