El proceso de desdolarización avanza con paso firme en Asia. China y Pakistán han alcanzado un hito significativo en sus relaciones económicas: el 25% de su comercio bilateral ya se liquida en yuanes, según datos oficiales recogidos a 24 de mayo de 2026. El movimiento confirma el giro estratégico de ambos países hacia el uso de divisas nacionales para reducir la dependencia del dólar estadounidense.
Un impulso sin precedentes a la desdolarización
El alejamiento del dólar en el comercio bilateral no es un fenómeno nuevo, pero la aceleración registrada en los últimos meses ha llamado la atención de los analistas internacionales. Pekín e Islamabad vienen promoviendo desde 2023 el uso del yuan en transacciones comerciales y de inversión, en el marco de un esfuerzo más amplio de multipolaridad económica que incluye acuerdos swaps de divisas y líneas de crédito en moneda local.
Pakistán, tradicionalmente alineado con el dólar, ha multiplicado por tres el volumen de operaciones en yuanes en el último año, según fuentes del Banco Estatal de Pakistán. China, por su parte, ha facilitado la apertura de cuentas en yuanes a bancos paquistaníes y ha ampliado los mecanismos de compensación, lo que ha reducido los costes de conversión.
El uso del yuan en el comercio bilateral ha pasado del 8% en 2022 al 25% actual. La tendencia es irreversible y seguirá creciendo, según destacaron fuentes del Ministerio de Comercio chino.
Implicaciones geopolíticas del avance
El movimiento de China y Pakistán se enmarca en una estrategia global de Pekín por internacionalizar su moneda, que ya es la segunda más utilizada en financiación comercial a nivel mundial, por detrás del dólar. Para Pakistán, la diversificación de divisas reduce su exposición a las fluctuaciones del dólar y a las sanciones financieras vinculadas al sistema SWIFT.
El dato del 25% se conoce en un contexto en el que otros países asiáticos y de Oriente Próximo —como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos o Rusia— también han incrementado el uso del yuan en sus transacciones con China. La Casa Blanca, según declaraciones de altos funcionarios del Tesoro estadounidense recogidas esta semana, ha mostrado su preocupación por el ritmo de la desdolarización, aunque de momento el dólar sigue siendo la moneda predominante en el comercio global.




