China ha finalizado casi por completo la construcción del Canal Pinglu, una vía fluvial artificial de 135 kilómetros en la provincia de Guangxi que conecta el suroeste del país con el mar, según informó la empresa estatal Guangxi Beibu Gulf International Port Group. La obra, iniciada en 2022 y cuya finalización estaba prevista para 2027, se ha adelantado significativamente y ya está operativa en mayo de 2026. El canal reduce en más de 500 kilómetros las rutas de transporte hacia el océano para las regiones interiores de Sichuan, Chongqing, Yunnan y Guizhou.

Una vía directa hacia la ASEAN

El Canal Pinglu, con un presupuesto de 72.000 millones de yuanes (unos 10.000 millones de dólares), permite el tránsito de barcos de hasta 5.000 toneladas desde Nanning hasta el puerto de Qinzhou, en el Golfo de Beibu. Hasta ahora, las mercancías del suroeste chino debían recorrer el río Perla o el Yangtsé para alcanzar el mar, con trayectos mucho más largos. La nueva vía acorta el acceso al Índico y a los mercados de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).

Analistas chinos comparan el impacto del canal con el de los canales de Suez o Panamá en su época, y señalan que «redibujará los mapas comerciales asiáticos», según declaraciones recogidas por la agencia rusa Sputnik. La obra refuerza la posición de Pekín en el comercio regional y en el Mar del Sur de China, donde disputas territoriales con varios países vecinos añaden una dimensión geopolítica al proyecto.

Implicaciones logísticas y estratégicas

El Canal Pinglu no solo reduce costes y tiempos de transporte para las provincias del interior, sino que también alivia la congestión en los puertos del este, como Shanghái. Además, ofrece una alternativa a las rutas dominadas por Estados Unidos en el Indo-Pacífico. El gobierno chino ha subrayado que la obra forma parte de la iniciativa Belt and Road, aunque su cumplimiento coincide con la estrategia de Pekín de diversificar sus corredores marítimos ante posibles bloqueos en el estrecho de Malaca.

La capacidad del canal para mover mercancías hacia la ASEAN y el océano Índico podría alterar los flujos comerciales actuales, según expertos en logística citados por medios oficiales. Con su puesta en marcha, China consolida una infraestructura clave para su proyección económica hacia el sur y el oeste del continente.