El Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE de Carabineros de Chile) ha puesto en marcha el segundo Curso de Medicina Táctica Policial (MEDTACPOL 2026), una formación intensiva de dos semanas que se desarrolla del 18 al 29 de mayo y que reúne por primera vez a personal del Ejército de Chile, la Fuerza Aérea de Chile, Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI).

El curso, que se enmarca en los esfuerzos por estandarizar los protocolos de atención prehospitalaria en entornos de alto riesgo, busca mejorar la capacidad de respuesta conjunta ante incidentes críticos, como atentados, tiroteos o catástrofes. La iniciativa refleja la creciente integración interagencial en el país andino, donde las fuerzas armadas y policiales coordinan cada vez más sus procedimientos en el terreno.

Capacitación en entornos hostiles

Durante las dos semanas de instrucción, los participantes reciben formación teórica y práctica en técnicas avanzadas de medicina táctica, incluyendo control de hemorragias, manejo de vía aérea, extracción de heridos en zonas de fuego y triaje en situaciones de múltiples víctimas. Según fuentes de Carabineros, el objetivo es que los efectivos estén capacitados para prestar atención sanitaria en los llamados «minutos de platino» —los instantes inmediatamente posteriores a una agresión—, antes de que llegue el apoyo médico convencional.

La realización del MEDTACPOL 2026 supone un hito en la cooperación entre las instituciones de seguridad y defensa chilenas. Por primera vez, miembros del Ejército y la Fuerza Aérea se integran junto a las dos policías nacionales en un mismo programa formativo, lo que facilita la interoperabilidad y el conocimiento mutuo de los procedimientos operativos. La iniciativa ha sido elogiada por analistas de seguridad, que destacan que Chile consolida así un modelo de coordinación civil-militar poco habitual en la región.

Antecedentes y proyección

El primer curso MEDTACPOL se celebró en 2024, también organizado por el GOPE, y sentó las bases para esta segunda edición ampliada. Entonces participaron exclusivamente efectivos de Carabineros y de la PDI. La incorporación de las fuerzas armadas responde a la necesidad de contar con protocolos comunes en operaciones conjuntas, especialmente ante la creciente sofisticación de las amenazas criminales y terroristas en la región.

Las autoridades chilenas no han precisado si el curso tendrá continuidad anual, pero fuentes cercanas al GOPE apuntan a que podría abrirse en el futuro a policías de otros países iberoamericanos, reforzando el papel de Chile como referente en medicina táctica policial.