El ministro de Defensa Nacional de Chile, Fernando Barros, ha descartado este martes que el presupuesto de su cartera sufra un recorte del 3%, como inicialmente barajaba el Ministerio de Hacienda, y ha anticipado que el ajuste final será inferior al 2%. La aclaración se produjo en una entrevista concedida a la emisora Radio Cooperativa, en la que Barros subrayó que el objetivo del Gobierno es aumentar la eficiencia del gasto sin comprometer las capacidades operativas de las Fuerzas Armadas.

El anuncio llega en un contexto de restricción fiscal generalizada en Chile, donde el Ejecutivo busca equilibrar las cuentas públicas tras el aumento del gasto durante la pandemia. El Ministerio de Defensa, responsable de la modernización de las capacidades militares y de programas de adquisición de material, había expresado su preocupación por un posible recorte del 3% que habría afectado proyectos estratégicos.

Según explicó el ministro, el reajuste inferior al 2% se aplicará mediante medidas de optimización administrativa y reasignación de partidas, sin que se cancelen programas clave para la defensa nacional. Barros no detalló el impacto numérico exacto del ajuste, pero fuentes del ministerio consultadas por la prensa local señalan que el presupuesto de Defensa para 2026 se situaría en torno a los 2.700 millones de dólares (unos 2.500 millones de euros), frente a los 2.900 millones inicialmente previstos.

La planificación militar chilena incluye en los próximos años la renovación de sistemas antiaéreos, la adquisición de nuevos helicópteros para el Ejército y la modernización de la flota de submarinos de la Armada. El ministro garantizó que estos proyectos no sufrirán retrasos significativos gracias a la reestructuración del gasto.