La Armada de Chile alcanzará un nuevo hito en su Plan de Construcción Naval el próximo 17 de junio, con la botadura del buque multipropósito Magallanes, primera unidad del Proyecto Escotillón IV Fase 1. El acto se celebrará en los astilleros de ASMAR en Talcahuano, según informó la propia Armada.

El Magallanes, clasificado como LSB (Landing Ship Ballistic), está concebido para reforzar las capacidades anfibias y logísticas de la marina chilena, con un énfasis especial en el apoyo a la Antártica. La unidad permitirá transportar material, personal y vehículos a las bases chilenas en el continente blanco, una zona de creciente interés estratégico y científico.

Un buque clave para la logística antártica

El proyecto Escotillón IV, dentro del cual se enmarca el Magallanes, forma parte del plan de largo plazo de la Armada de Chile para modernizar y ampliar su flota. Aunque no se han divulgado las cifras exactas de desplazamiento y dotación, fuentes navales indican que el buque tendrá capacidad para operar helicópteros y lanchas de desembarco, así como para realizar misiones de rescate y ayuda humanitaria en el extremo sur del país.

La botadura del Magallanes representa la primera de varias unidades previstas en la Fase 1 del programa Escotillón IV. La elección de los astilleros de ASMAR, empresa pública chilena, subraya el compromiso del país con su industria naval nacional.

La Armada de Chile vivirá un nuevo hito en su Plan de Construcción Naval con la botadura del LSD “Magallanes”, la primera unidad del Proyecto Escotillón IV Fase 1, que se realizará el 17 de junio en los astilleros de ASMAR en Talcahuano.

Con esta incorporación, Chile busca garantizar su presencia logística en la Antártica, donde mantiene varias bases permanentes, y fortalecer su capacidad de respuesta ante emergencias en una de las regiones más remotas del planeta. La Armada chilena ha destacado que el buque operará durante todo el año, mejorando la conectividad con el continente helado.