El Gobierno de Chile, a través de la Armada, mantiene conversaciones directas con Canadá para adquirir cuatro aviones de patrulla marítima CP-140 Aurora de segunda mano. La operación, enmarcada en un acuerdo gobierno a gobierno, reforzaría la vigilancia del espacio marítimo chileno, la guerra antisubmarina, el control territorial y las capacidades de búsqueda y rescate de la Aviación Naval, según fuentes oficiales chilenas.
Un salto cualitativo en la vigilancia marítima
El CP-140 Aurora es una versión modernizada del P-3 Orion, con mejoras en sensores y sistemas de guerra antisubmarina. Los equipos, procedentes de las fuerzas armadas canadienses, complementarían la modernización que ya ejecuta Chile en sus P-3ACH Orion. La adquisición permitiría a la Armada chilena cubrir vastas extensiones oceánicas en el Pacífico y el Atlántico Sur, donde Chile mantiene intereses estratégicos.
Según fuentes oficiales chilenas, las conversaciones se encuentran en una fase avanzada, aunque aún no se han cerrado los términos económicos ni el cronograma de entrega. La compra, de concretarse, supondría un hito en la cooperación bilateral en materia de defensa entre Santiago y Ottawa.
Contexto regional y capacidades
La operación se produce en un momento de renovación de flotas de patrulla en América Latina. Chile, que ya opera aeronaves P-3 Orion, busca mantener su ventaja en vigilancia marítima frente a otros actores regionales. Canadá, por su parte, retira progresivamente los CP-140 Aurora de su inventario, lo que abre oportunidades de transferencia a aliados.
La Armada chilena ha destacado que la posible incorporación de los cuatro aviones permitiría duplicar su capacidad de patrulla oceánica, con especial atención a la pesca ilegal, el narcotráfico y las operaciones de búsqueda y rescate en el vasto territorio marítimo chileno.




