El ministro de Defensa Nacional de Chile, Fernando Barros Tocornal, ha anunciado durante una visita a la Región de Magallanes y la Antártica Chilena que la Fuerza Aérea de Chile (FACh) evalúa la renovación de su flota de cazas F-5E/F Tiger III en el corto y medio plazo. La decisión, enmarcada en la primera sesión del Consejo Aéreo de la FACh en la IVª Brigada Aérea, responde a la necesidad de modernizar la capacidad de combate aéreo chilena, especialmente en la defensa de la región austral, según fuentes del Ministerio de Defensa chileno.
Los F-5 Tiger III, en servicio desde la década de 1980, presentan limitaciones operativas frente a amenazas modernas, por lo que su sustitución se ha convertido en una prioridad estratégica. Según ha trascendido en círculos de defensa, el proceso de evaluación contempla múltiples candidatos internacionales, entre los que figuran el F-16 estadounidense, el Gripen sueco y el KF-21 surcoreano. La decisión final dependerá de factores presupuestarios, técnicos y de transferencia tecnológica.
Actualmente, la FACh mantiene unos 15 cazas F-5 operativos, desplegados principalmente en la base aérea de Punta Arenas, desde donde realizan misiones de patrullaje y vigilancia de la soberanía en el extremo sur del país. Su reemplazo supondrá una inversión millonaria que el Gobierno chileno deberá negociar en los próximos presupuestos. El ministerio no ha precisado plazos concretos ni el alcance económico del programa, aunque fuentes castrenses indican que se buscará un acuerdo que garantice la interoperabilidad con aliados regionales.




