Con la presencia del presidente chileno, José Antonio Kast, la Armada de Chile celebró el 18 de junio la botadura del LPD-93 Magallanes, el primero de una serie de cuatro buques multipropósito construidos íntegramente en el país. El acto, que tuvo lugar en los astilleros ASMAR de Talcahuano, representa un hito dentro de la Política Nacional de Construcción Naval chilena, según informaron fuentes oficiales.

El Magallanes forma parte del Proyecto Escotillón IV, que contempla la construcción de cuatro buques del tipo LPD (Landing Platform Dock) para reemplazar unidades antiguas y potenciar la proyección anfibia de la Armada. El buque, que ya ha descendido a las aguas del Pacífico, se integrará progresivamente en la flota tras completar las fases de equipamiento y pruebas de mar.

Una industria naval consolidada

La botadura del Magallanes subraya la capacidad de la industria naval chilena para afrontar proyectos de gran envergadura. ASMAR, el astillero estatal, ha sido el responsable de la construcción, lo que refuerza el papel de la empresa pública en la modernización de la defensa. El presidente Kast presidió la ceremonia, destacando la relevancia estratégica del programa para la soberanía nacional y el empleo cualificado en la región del Biobío.

Durante la misma jornada, las cámaras captaron también la fragata FF-06 Almirante Condell en dique seco en las instalaciones de ASMAR. Las imágenes aéreas mostraron que la zona donde se alojan los lanzadores de misiles antibuque Harpoon aparece cubierta con planchas de madera, lo que sugiere que la unidad podría estar siendo sometida a trabajos de mantenimiento o modernización de sus sistemas de armas.