En un escenario internacional marcado por amenazas híbridas y avances tecnológicos acelerados, el Ejército de Chile ha situado la innovación como uno de los pilares de su desarrollo institucional. El Centro de Investigación e Innovación Tecnológica (CIITEC), dirigido por el coronel Roberto Castillo Baeza, se ha consolidado como un actor clave en esta estrategia, centrada en la inteligencia artificial y los sistemas no tripulados.
Según fuentes castrenses, la integración de estas tecnologías responde a la necesidad de mantener la capacidad de disuasión y respuesta frente a conflictos asimétricos y ciberamenazas. El CIITEC coordina proyectos que abarcan desde el desarrollo de algoritmos de aprendizaje automático para la vigilancia de fronteras hasta la operación de drones tácticos para reconocimiento y logística.
El Ejército de Chile ha colocado la innovación como un pilar fundamental de su desarrollo institucional, en un contexto donde la soberanía tecnológica es crucial para la defensa nacional,
señalan desde la institución. El coronel Castillo Baeza ha subrayado que la colaboración con universidades y centros de investigación civiles es esencial para acelerar la transferencia tecnológica y formar capital humano especializado.
Un salto hacia la autonomía estratégica
La apuesta por la inteligencia artificial y los sistemas no tripulados no solo busca mejorar la eficiencia operativa, sino también reducir la dependencia de proveedores externos. Chile, que cuenta con una de las fronteras más extensas de América Latina, enfrenta desafíos como el narcotráfico, el contrabando y la inmigración ilegal, además de tensiones limítrofes históricas. La capacidad de desplegar vigilancia automatizada y sistemas de respuesta rápida se considera un multiplicador de fuerza crítico.
El CIITEC, creado para aglutinar los esfuerzos de investigación del Ejército, ha impulsado programas piloto como el uso de vehículos aéreos no tripulados para la detección de incendios forestales y el monitoreo de zonas cordilleranas. En el ámbito de la inteligencia artificial, se están desarrollando sistemas de análisis de imágenes satelitales y de radar para identificar movimientos irregulares en tiempo real. Estas capacidades, según las autoridades, refuerzan la toma de decisiones en el campo de batalla y mejoran la protección de las tropas.
Cooperación internacional como palanca
El Ejército de Chile también ha estrechado lazos con socios estratégicos, como Estados Unidos y Brasil, para acceder a tecnologías de punta y estandarizar procedimientos. No obstante, el énfasis está puesto en desarrollar soluciones propias que se adapten a las condiciones geográficas y climáticas del país. Esta doble vía —cooperación externa e innovación interna— busca garantizar que Chile mantenga su capacidad de decisión autónoma en defensa, en un entorno regional e internacional cada vez más competitivo.




