La Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (CEPI) ha lanzado una advertencia sobre el actual brote de ébola en la República Democrática del Congo, asegurando que la situación podría ser más grave de lo que indican las cifras oficiales. En un comunicado emitido este viernes, el organismo internacional señaló que el brote, que tardó varias semanas en ser identificado, podría ser solo «la punta del iceberg».

La alerta se produce mientras las autoridades sanitarias congoleñas y la Organización Mundial de la Salud (OMS) tratan de contener la propagación del virus. Sin embargo, la CEPI ha subrayado una dificultad añadida: a diferencia de la cepa Zaire, la más común y para la que existen tratamientos y vacunas aprobados, la variante Bundibugyo, responsable del brote actual, carece de terapias y vacunas específicas. Esta cepa, aunque tiende a ser menos letal que la Zaire, plantea un desafío sanitario significativo al no disponer de herramientas médicas validadas.

La CEPI, organización internacional fundada para acelerar el desarrollo de vacunas contra enfermedades infecciosas emergentes, no ha establecido un plazo concreto para desarrollar una vacuna segura y eficaz contra la variante Bundibugyo. La advertencia llega en un contexto de fragilidad del sistema de salud en la República Democrática del Congo, que ya ha enfrentado múltiples brotes de ébola en los últimos años. La comunidad internacional sigue de cerca la evolución del brote, ante el riesgo de que se expanda a regiones vecinas.