Los centros de datos pueden obtener conexión a la red eléctrica en plazos mucho más breves si aceptan reducir su consumo en los picos de demanda, una estrategia que ya se aplica en Reino Unido y que podría convertirse en una solución global ante el crecimiento explosivo de la computación en la nube y la inteligencia artificial.

Según un análisis publicado por MIT Technology Review, la clave está en los mecanismos de respuesta a la demanda, que permiten a los operadores de centros de datos ofrecer flexibilidad a cambio de un acceso más rápido a la red. En lugar de esperar años para que se refuercen las infraestructuras eléctricas, los centros de datos pueden comprometerse a reducir su consumo durante los picos y, a cambio, obtener una conexión anticipada.

El ejemplo más citado es el del operador de red británico National Grid, que gestiona estos acuerdos de flexibilidad para equilibrar la oferta y la demanda en tiempo real. «Want to get a data center online quickly? Give it some flex», señala el artículo, destacando que la flexibilidad evita los largos procesos de ampliación de la red que suelen retrasar la puesta en marcha de nuevas instalaciones.

La demanda de centros de datos crece a un ritmo superior a la capacidad de conexión disponible, especialmente en regiones con alta concentración de servicios de nube e inteligencia artificial. La flexibilización del consumo eléctrico permite a los operadores adelantar su entrada en funcionamiento, aunque introduce incertidumbre operativa, ya que deben gestionar picos de actividad que pueden coincidir con restricciones de la red.

El modelo británico, que ya ha sido probado con éxito, podría servir de referencia para otros países que enfrentan cuellos de botella similares en la conexión de nuevas infraestructuras críticas. La combinación de flexibilidad y rapidez de conexión se perfila como una herramienta clave para el despliegue de centros de datos sin colapsar las redes eléctricas existentes.