El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha desvelado las acusaciones contra Jacob Butler, un ciudadano canadiense arrestado por presuntamente dirigir la botnet KimWolf, un servicio de ataque de denegación de servicio distribuido (DDoS) por encargo. Según los documentos judiciales desellados el jueves 21 de mayo de 2026, la red infectó más de un millón de dispositivos en todo el mundo, afectando a infraestructuras digitales críticas.
La acusación, presentada ante un tribunal federal de Estados Unidos, sostiene que Butler operaba KimWolf como un modelo de negocio basado en suscripción, ofreciendo ataques DDoS a cambio de un pago. La botnet se ha convertido en una de las mayores operaciones de ciberdelincuencia desmanteladas en los últimos meses, según el comunicado del Departamento de Justicia.
Un millón de dispositivos comprometidos
Las autoridades no han precisado el número exacto de víctimas ni el alcance económico de los daños, pero la magnitud de la infección la sitúa entre las botnets más grandes detectadas recientemente. La investigación, que ha implicado a agencias de varios países, logró identificar a Butler como el administrador principal del servicio, según el comunicado del Departamento de Justicia.
El caso subraya la creciente amenaza de los servicios DDoS por encargo, que permiten a ciberdelincuentes sin conocimientos técnicos lanzar ataques masivos contra empresas, gobiernos y otras organizaciones. El arresto de Butler representa un golpe contra este tipo de redes criminales, aunque la lucha contra la infraestructura de botnets sigue siendo un desafío global.




