El Gobierno de Canadá ha alcanzado un acuerdo para incorporarse como observador al Global Combat Air Programme (GCAP), el consorcio británico-italiano-japonés para el desarrollo de cazas furtivos de sexta generación. La decisión, anunciada el 17 de julio de 2026, amplía el alcance internacional de un programa que busca sustituir las flotas actuales de Eurofighter Typhoon y Mitsubishi F-2 a partir de la próxima década.
Un paso hacia la sexta generación
Canadá se convierte así en el primer país norteamericano en vincularse al GCAP, aunque su papel será inicialmente de observador, lo que implica que podrá seguir de cerca los avances técnicos y participar en reuniones sin asumir compromisos financieros ni de producción. Según fuentes oficiales canadienses, el objetivo es evaluar posibles oportunidades de colaboración industrial y tecnológica, así como mantener abierta la opción de una futura adhesión plena.
El contexto del programa
El GCAP, impulsado por Reino Unido, Italia y Japón, aspira a tener un prototipo volando a mediados de la década de 2030 y la entrada en servicio hacia 2040. El caza, aún sin nombre oficial, integrará inteligencia artificial, sensores distribuidos y capacidad de combate en red. La incorporación de Canadá, que opera aviones de combate McDonnell Douglas CF-18 Hornet y ha adquirido recientemente el F-35 Lightning II, refuerza la vertiente occidental del programa y equilibra la influencia asiática de Japón.
Para la industria europea de defensa, la llegada de Canadá al GCAP supone un respaldo adicional al consorcio frente a los programas estadounidenses del NGAD (Next Generation Air Dominance). Aunque el país norteamericano mantiene su compromiso con el F-35, su interés en el GCAP indica una posible diversificación de su flota de combate a largo plazo.




