El primer ministro de Canadá, Mark Carney, y la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, han iniciado esta semana las negociaciones para la adquisición de aviones de entrenamiento M-346, fabricados por la compañía italiana Leonardo. El acuerdo, de confirmarse, supondría la modernización y posible reemplazo de la flota de entrenamiento de las Fuerzas Armadas canadienses, según fuentes oficiales de ambos gobiernos.

Las conversaciones, que comenzaron el 17 de junio de 2026, se enmarcan en la creciente cooperación bilateral en materia de defensa entre Canadá e Italia. El M-346 es un avión de entrenamiento avanzado que ya opera en las fuerzas aéreas de varios países de la OTAN, como Italia, Israel y Singapur. Su capacidad para simular misiones de combate y su compatibilidad con sistemas de quinta generación lo convierten en un candidato idóneo para la renovación del programa de instrucción de la Real Fuerza Aérea Canadiense (RCAF).

Aunque el Ministerio de Defensa canadiense no ha precisado el número de aeronaves ni el presupuesto estimado, analistas del sector apuntan a que el contrato podría superar los 1.000 millones de dólares canadienses (unos 680 millones de euros), incluyendo soporte logístico y simuladores. La operación reforzaría la presencia de Leonardo en Norteamérica y supondría un impulso para la industria aeronáutica italiana en un momento de alta competencia con el estadounidense Boeing y el británico BAE Systems.

Por su parte, España, como socio de la OTAN y país con intereses en el mercado de defensa europeo, podría verse afectada indirectamente si la compra condiciona futuras decisiones de adquisición en el seno de la Alianza. Sin embargo, fuentes del Ministerio de Defensa español han declinado hacer comentarios por el momento.