El Gobierno de Canadá ha iniciado negociaciones con la compañía sueca Saab para la adquisición del sistema de alerta temprana aerotransportada GlobalEye, según ha confirmado este miércoles el primer ministro sueco, Ulf Kristersson. Aunque no se ha cerrado ningún acuerdo, Kristersson declaró que espera «dar la bienvenida a Canadá a la familia GlobalEye».

La posible compra se enmarca en los esfuerzos de Canadá por reforzar sus capacidades de vigilancia aérea y marítima, en línea con los compromisos adquiridos con la OTAN. El GlobalEye es un sistema de radar aerotransportado de última generación que integra sensores multi-misión, capaz de detectar amenazas a larga distancia y proporcionar una imagen completa del espacio de batalla.

Cooperación estratégica con Suecia

Las negociaciones entre Ottawa y Estocolmo reflejan una creciente cooperación en materia de defensa, especialmente tras la adhesión de Suecia a la Alianza Atlántica. Canadá se suma así a un grupo selecto de operadores del GlobalEye, que ya incluye a Emiratos Árabes Unidos y a la propia Suecia. Según fuentes del Ministerio de Defensa canadiense, el sistema sustituiría progresivamente los vetustos aviones CP-140 Aurora en misiones de vigilancia.

La adquisición del GlobalEye supondría un salto cualitativo en la capacidad de Canadá para proteger su extenso territorio ártico y sus zonas marítimas, una prioridad estratégica para Ottawa y la OTAN en el contexto de las tensiones con Rusia.

Detalles del acuerdo, como el número de aeronaves y el importe del contrato, no han trascendido. Sin embargo, fuentes del sector estiman que cada unidad del GlobalEye tiene un coste de entre 200 y 300 millones de dólares. La decisión final podría anunciarse en los próximos meses, una vez concluyan las negociaciones técnicas y financieras.