La compañía noruega de defensa Kongsberg ha anunciado, a finales de junio de 2026, la firma de un contrato con el Gobierno de Canadá para el suministro de misiles de crucero Joint Strike Missile (JSM). El acuerdo, cuyos términos económicos y número de unidades no se han revelado, busca reforzar las capacidades de ataque de precisión de la Fuerza Aérea canadiense, según informó la empresa en un comunicado oficial.

El JSM es un misil de crucero aire-superficie de última generación, diseñado para ser portado por el caza furtivo F-35 Lightning II, del que Canadá es cliente. El arma, con un alcance de varios cientos de kilómetros, permite atacar objetivos en tierra y en el mar con alta precisión, manteniendo al lanzador fuera del radio de acción de las defensas aéreas enemigas. La integración del JSM con el F-35 convierte la adquisición en un complemento natural para la flota de 88 cazas F-35 que Ottawa adquirió en 2023.

La decisión de Canadá de equipar sus F-35 con el misil noruego refleja la creciente demanda de misiles de crucero avanzados entre los países miembros de la OTAN, en un contexto de tensiones geopolíticas en el Ártico y el Indo-Pacífico. Kongsberg, uno de los principales proveedores europeos de sistemas de armas de precisión, ha visto aumentar su cartera de pedidos en los últimos años gracias a la guerra en Ucrania y a la modernización de las Fuerzas Armadas de varios aliados occidentales.

El contrato podría tener implicaciones para la industria europea de defensa, donde empresas españolas participan en programas complementarios. Aunque Kongsberg no ha detallado el calendario de entregas, se espera que los primeros misiles lleguen a las Fuerzas Armadas canadienses en los próximos años, una vez completados los procesos de certificación e integración.