El consejo municipal de Burdeos rechazó el pasado 1 de junio la aceptación de un legado compuesto por bienes culturales africanos procedentes de una colección privada. La donante, una sage-femme (comadrona) de la ciudad, había expresado su voluntad de ceder al municipio lo que denominó su «petit musée africain», una colección de objetos reunidos a lo largo de su vida.

La decisión del Ayuntamiento, adoptada en sesión plenaria, ha generado un debate sobre la política de adquisiciones patrimoniales y la responsabilidad de las instituciones locales ante legados de origen colonial. Burdeos, como otras ciudades portuarias francesas, mantiene una relación histórica con el continente africano a través del comercio y la colonización.

El consistorio no ha detallado los motivos concretos del rechazo, pero fuentes municipales señalaron que la colección carecía de un inventario completo y de garantías sobre su procedencia legal, requisitos indispensables para la incorporación a los fondos públicos. La donante, que prefirió mantener el anonimato, había ofrecido las piezas sin condiciones económicas.

La negativa se inscribe en un contexto europeo de creciente escrutinio sobre la restitución de bienes culturales africanos. Francia aprobó en 2020 una ley que facilita la devolución de obras saqueadas durante la época colonial, aunque la normativa no obliga a los municipios a aceptar donaciones de colecciones privadas.

El rechazo de Burdeos contrasta con la política de otras ciudades francesas, como París o Marsella, que han mostrado mayor disposición a incorporar legados de origen africano, aunque siempre sometidos a estudios de autenticidad y legalidad. La decisión deja en el aire el destino de la colección, cuyo paradero futuro no ha sido aclarado por la donante ni por el Ayuntamiento.