El nuevo Gobierno de Bulgaria ha anunciado el cese de los envíos de ayuda militar a Ucrania, una decisión que supone un giro radical en la política de apoyo a Kiev que el país había mantenido desde el inicio de la invasión rusa. El ministro de Defensa búlgaro, Dimitar Stoyanov, confirmó la medida este martes 9 de junio, según declaraciones recogidas por la prensa local.

Un cambio de rumbo tras más de cuatro años de conflicto

La decisión se produce después de que Bulgaria haya enviado partidas de armamento a Ucrania durante más de cuatro años, aunque con gobiernos divididos y una opinión pública tradicionalmente cercana a Rusia. Stoyanov justificó la suspensión alegando que «la guerra en Ucrania no se resolverá en el campo de batalla», según informaron medios búlgaros. El ejecutivo, formado tras las últimas elecciones, considera que la vía militar no ha dado resultados y apuesta por un enfoque diplomático.

Bulgaria es miembro de la OTAN y la Unión Europea, y su anterior gobierno había autorizado envíos de armas, incluidos misiles y blindados, aunque con cierta ambigüedad respecto a otros aliados. El nuevo giro deja a Ucrania sin uno de los suministradores de material soviético que mejor se adaptaban a sus fuerzas armadas.

Fatiga bélica en Europa del Este

La suspensión búlgara se suma a otras señales de desgaste en el respaldo occidental a Ucrania. Polonia, Eslovaquia o Hungría ya han mostrado en distintos momentos reticencias a seguir armando a Kiev. Bulgaria, con una economía modesta y una fuerte dependencia energética rusa, se suma ahora a esa corriente. La decisión podría alentar a otros gobiernos europeos a revisar su nivel de compromiso con la defensa ucraniana, en un momento en que el conflicto supera ya los cuatro años de duración.

Según fuentes del Ministerio de Defensa búlgaro, el país mantendrá la ayuda humanitaria y el apoyo diplomático, pero cesan las entregas de armas y material militar que hasta ahora formaban parte de los paquetes de asistencia. No se especificó el monto total de la ayuda suspendida, aunque Bulgaria había suministrado munición de artillería, misiles antiaéreos y vehículos blindados durante la guerra.