La Comisión Europea ha presentado este martes un plan cibernético destinado a reducir la dependencia tecnológica de la Unión Europea respecto a sistemas de inteligencia artificial (IA) de terceros países. La comunicación, adoptada el 7 de julio en Estrasburgo, busca fortalecer la soberanía tecnológica del bloque en un ámbito crítico para la seguridad y la competitividad.
El plan se articula en torno a tres pilares fundamentales: hacer que la IA fronteriza sea segura, accesible y desplegable para los fines de ciberseguridad europeos; preparar el ecosistema cibernético de la UE para los desafíos venideros; y escalar las capacidades europeas en IA. El objetivo es que Europa pueda desarrollar y controlar tecnologías que hoy dependen en gran medida de proveedores estadounidenses y asiáticos.
Tres pilares para la autonomía digital
El primer pilar se centra en garantizar que los sistemas de IA de vanguardia cumplan con los estándares de seguridad europeos antes de ser desplegados. El segundo busca reforzar la preparación del ecosistema de ciberseguridad de la UE, incluyendo la formación de especialistas y la mejora de las infraestructuras de respuesta. El tercero apunta a impulsar la capacidad industrial europea en IA, desde la investigación hasta la comercialización, para reducir la brecha con otros actores globales.
La iniciativa se enmarca en la estrategia más amplia de Bruselas por alcanzar la autonomía estratégica en sectores tecnológicos clave, especialmente tras la dependencia evidenciada durante la pandemia y el conflicto en Ucrania. Según fuentes comunitarias, la comunicación busca sentar las bases para futuras inversiones y regulaciones en el ámbito de la IA aplicada a la ciberseguridad.




