La Comisión Europea ha instado este martes a nueve Estados miembros del espacio Schengen a iniciar un proceso de supresión gradual de los controles en las fronteras interiores, al considerar que su mantenimiento solo puede justificarse con carácter excepcional. La petición afecta a Austria, Dinamarca, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Noruega, Eslovenia y Suecia, países que mantienen controles temporales desde hace meses.

El Ejecutivo comunitario entiende que las amenazas que motivaron la reintroducción de estas medidas han disminuido o pueden abordarse con instrumentos menos restrictivos. Bruselas recuerda que la libre circulación es un pilar fundamental de la Unión y que los controles prolongados erosionan la confianza en el proyecto europeo.

Francia, el país más relevante para España

La inclusión de Francia en la lista tiene un impacto directo sobre España, ya que ambos países comparten una frontera terrestre donde se mantienen controles esporádicos desde los atentados de 2015 y, más recientemente, por la presión migratoria. La Comisión considera que estas medidas deberían sustituirse por controles policiales selectivos y mayor cooperación transfronteriza.

La decisión final sobre el levantamiento de los controles corresponde a cada Estado miembro, pero Bruselas ha abierto un procedimiento de diálogo para fijar un calendario de eliminación progresiva. Según fuentes comunitarias, se espera que los países afectados presenten sus planes antes de finales de junio.

La medida supone un espaldarazo a la libre circulación, valorada especialmente por sectores empresariales y turísticos que han denunciado las demoras en los pasos fronterizos. España, que no figura entre los países requeridos, podría verse beneficiada por la normalización de los flujos con Francia.