Un brote de ébola en la República Democrática del Congo ha superado los 200 fallecidos desde el 15 de mayo de 2026, según las autoridades sanitarias del país y la Organización Mundial de la Salud. Los test de laboratorio han confirmado 875 casos de contagio, con una tasa de mortalidad del 23 %.

La actual epidemia está causada por la especie Bundibugyo del virus, contra la cual no existe vacuna ni tratamiento específico, según informó la OMS en un comunicado difundido este jueves. Esta cepa, identificada por primera vez en Uganda en 2007, tiene una letalidad menor que la variante Zaire, pero su evolución en las provincias orientales de la RDC preocupa a los epidemiólogos por la dificultad de acceso a las zonas afectadas.

Posible expansión internacional

La OMS ha calificado la situación como una emergencia sanitaria con potencial de expansión internacional. Los equipos de respuesta sobre el terreno trabajan en el rastreo de contactos y el aislamiento de pacientes, aunque la falta de una vacuna específica complica la contención. Desde el inicio del brote, el 15 de mayo, se han registrado casos en tres provincias, y las autoridades congoleñas han reforzado los controles fronterizos con los países vecinos.

El director regional de emergencias de la OMS, el doctor Abdou Salam Gueye, declaró que «la cooperación transfronteriza es crucial para evitar que el virus se propague a países como Uganda, Ruanda o Burundi». Por el momento, no se han notificado contagios fuera de la RDC.

La comunidad internacional ha comenzado a movilizar recursos. La Alianza para la Acción Sanitaria Global ha anunciado el envío de 10 millones de dólares en equipos de protección y medicamentos de apoyo, mientras que laboratorios farmacéuticos estudian posibles terapias experimentales contra la cepa Bundibugyo.