La reunión de ministros de Asuntos Exteriores de los BRICS, celebrada durante dos días en Nueva Delhi, concluyó el viernes sin lograr una declaración conjunta sobre la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, según informó el Gobierno indio. La falta de acuerdo refleja las profundas divisiones internas del bloque, que agrupa a cerca del 40% de la población mundial y un PIB combinado superior al del G7.

El comunicado oficial indio señaló que los representantes expresaron «sus respectivas posiciones nacionales y compartieron una variedad de perspectivas», pero no pudieron alcanzar un texto común debido a «puntos de vista divergentes». Además, un Estado miembro mostró «reservas» sobre los asuntos relacionados con Gaza y la seguridad en el mar Rojo y el estrecho de Bab al-Mandab.

La cumbre expone las tensiones entre los miembros del bloque, donde, según analistas, Rusia y China mantendrían una postura más cercana a Irán, mientras que otras potencias como India y Brasil buscan preservar un perfil de no alineamiento. El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, declaró durante el encuentro que «Irán es un país que no puede ser dividido. La era del dominio estadounidense ha terminado».

El fracaso en emitir una declaración conjunta supone, según fuentes diplomáticas citadas por la prensa india, un revés para la imagen del bloque como contrapeso geopolítico al orden occidental y pone en duda su capacidad para abordar crisis internacionales de forma unificada. La reunión de Nueva Delhi es la primera gran cita de los BRICS tras la ampliación del grupo en 2023, que incorporó a nuevos miembros como Irán, Arabia Saudí, Egipto, Etiopía y los Emiratos Árabes Unidos.