La Fuerza Aérea Brasileña (FAB) ha desplegado por primera vez sus cazas F-39 Gripen NG en el ejercicio conjunto Escudo-Tínia 2026, que comenzó el pasado 11 de mayo en la Base Aérea de Anápolis (BAAN). La participación del Gripen marca un hito en la modernización de la defensa aeroespacial brasileña, según fuentes militares.

Un salto en la capacidad operativa

El ejercicio, de entrenamiento operacional, reúne aeronaves, personal y estructuras de la Armada Brasileña, el Ejército Brasileño y la propia FAB en misiones de alta complejidad. La inclusión del Gripen NG, el caza de fabricación sueca ensamblado en Brasil, supone un salto cualitativo respecto a ediciones anteriores, en las que se empleaban aviones más antiguos como el F-5M y el A-1M.

Según informó la FAB en un comunicado, el objetivo del ejercicio es validar las capacidades del Gripen en escenarios conjuntos, integrando sistemas de comando y control con otras fuerzas. El modelo F-39E/F, con su radar AESA avanzado y capacidad de combate en red, permite a Brasil operar en la frontera tecnológica de la aviación militar.

Iberoamérica en el radar

La entrada del Gripen en Escudo-Tínia no solo refuerza la defensa brasileña, sino que también tiene relevancia para el ámbito iberoamericano. Brasil es el mayor operador del Gripen fuera de Suecia, con un contrato de 36 unidades que incluye transferencia tecnológica. La participación en ejercicios conjuntos como este demuestra la creciente interoperabilidad de la FAB con los estándares de la OTAN y la consolidación de Brasil como potencia regional en defensa.