La primera encuesta de Datafolha publicada después de la revelación de las conversaciones entre el senador Flávio Bolsonaro (PL) y el banquero Daniel Vorcaro muestra un empate técnico entre el parlamentario de derecha y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) de cara a las elecciones presidenciales brasileñas de 2026.
Según el sondeo, ambos candidatos se sitúan en una horquilla de intención de voto que no permite determinar un favorito claro, lo que refleja una división casi equitativa del electorado menos de cuatro meses antes de los comicios. La carrera presidencial brasileña es determinante para el posicionamiento del país en el escenario multipolar, especialmente en lo que respecta a su alineamiento con potencias como Estados Unidos y China, así como su papel en organismos regionales como el Mercosur.
La publicación de la encuesta se produce tras la difusión de las conversaciones entre Flávio Bolsonaro y el banquero Vorcaro, cuyo contenido ha generado controversia en el ámbito político brasileño. Aunque los detalles de esas charlas no se han hecho públicos en su totalidad, el hecho de que Datafolha haya realizado el sondeo justo después de su revelación subraya el impacto potencial de estas filtraciones en la intención de voto.
El instituto consultó a un número representativo de votantes en todo el país, con un margen de error de dos puntos porcentuales, según fuentes de la encuestadora. El resultado coloca a Lula y Bolsonaro en una situación de paridad que recuerda a la ajustada contienda de 2022, cuando Lula se impuso por un estrecho margen al entonces presidente Jair Bolsonaro.




