Las autoridades bolivianas han decomisado en el último mes más de 7.000.000 de bolivianos (un millón de dólares) que, según las investigaciones, estarían destinados a financiar bloqueos y movilizaciones sociales en el país andino. La incautación se produjo en el marco de varios operativos policiales realizados entre mayo y junio de 2026, según informaron fuentes oficiales del Ministerio de Gobierno.

Fondos para desestabilizar

Los montos incautados, que incluyen efectivo y transferencias bancarias, habrían sido utilizados para pagar a líderes y participantes de las protestas que han sacudido Bolivia en los últimos meses, en un contexto de fuerte inestabilidad política y social. El Gobierno boliviano atribuye estos fondos a grupos que buscan desestabilizar la democracia, aunque no se ha identificado públicamente a los presuntos financistas.

La Policía Boliviana ha intensificado los operativos de control financiero en medio de las crecientes tensiones entre el Ejecutivo y sectores de la oposición, que han convocado a paros y bloqueos de carreteras en diversas regiones del país. El monto total decomisado asciende a más de siete millones de bolivianos, una cifra récord para este tipo de operaciones en lo que va de año.

Contexto de inestabilidad

Bolivia atraviesa una etapa de fuertes conflictos sociales, con protestas de transportistas, mineros y sectores cívicos que exigen mejoras salariales y la renuncia de altos funcionarios gubernamentales. Las autoridades han denunciado en repetidas ocasiones que existe una financiación externa e interna para prolongar las movilizaciones y generar un clima de caos.

La incautación de estos fondos representa un golpe a las estructuras logísticas de las protestas, aunque desde la oposición se niega cualquier vinculación con el dinero decomisado. El caso sigue bajo investigación, y se espera que en los próximos días las autoridades ofrezcan más detalles sobre los responsables y el origen de los montos.