El Ministerio de Defensa de Bolivia ha aplicado el Estado de Excepción ante la crisis de seguridad y desabastecimiento que atraviesa el país. La medida se formalizó mediante el Decreto Supremo N.º 5636, publicado el 25 de junio de 2026, y tiene una vigencia temporal de 90 días.
El decreto, enmarcado en la figura constitucional de conmoción interna, busca dotar al Ejecutivo de herramientas extraordinarias para hacer frente a una situación multidimensional que afecta tanto al orden público como al suministro de bienes básicos. La declaración fue detallada por el propio ministro de Defensa en una comparecencia pública.
Renovación del Alto Mando Militar
Paralelamente, el Gobierno boliviano ha formalizado la renovación del Alto Mando Militar mediante el Decreto Presidencial N.º 5632. La norma, promulgada por el presidente Luis Arce —en su condición de Capitán General de las Fuerzas Armadas—, oficializa las designaciones del Comandante en Jefe, el Jefe de Estado Mayor y los comandantes de cada fuerza.
Esta reorganización castrense, publicada en la Gaceta Oficial del Estado, se ampara en el artículo 172 de la Constitución Política del Estado y en la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas. El objetivo declarado es estructurar una línea de mando estable que garantice la conducción táctica y operativa de la institución en el actual contexto de crisis.
Ambas decisiones —el Estado de Excepción y la renovación del Alto Mando— reflejan la apuesta del Gobierno boliviano por reforzar la institucionalidad y la capacidad de respuesta ante una coyuntura que, según fuentes oficiales, exige medidas excepcionales para preservar el orden y el abastecimiento en el país.




