El Gobierno de Bolivia promulgó este martes la ley de estado de excepción, que amplía las facultades ejecutivas para imponer medidas extraordinarias y permite el despliegue de las Fuerzas Armadas, según confirmaron fuentes oficiales en La Paz. La norma, aprobada por el Congreso, responde a más de un mes de bloqueos que han paralizado sectores clave de la economía y generado una crisis política con repercusiones diplomáticas para España.

La ley, sin embargo, no activa de inmediato el estado de excepción, que requeriría un decreto presidencial posterior. El Gobierno boliviano justificó la medida como necesaria para restablecer el orden y garantizar el abastecimiento, después de que las protestas cortaran carreteras y afectaran a empresas españolas con inversiones en el país andino.

Impacto en inversiones españolas

Fuentes diplomáticas españolas consultadas señalan que los bloqueos han afectado a filiales de empresas del Ibex 35 presentes en Bolivia, aunque sin precisar daños concretos. El Ministerio de Asuntos Exteriores español ha seguido de cerca la evolución de la crisis, que amenaza la estabilidad de una región donde España mantiene una importante presencia política y comercial.

La estabilidad de Bolivia es clave para los intereses españoles en Iberoamérica. La prolongación de los bloqueos ha puesto en alerta a las embajadas y a los inversores, que temen un deterioro del clima de negocios, según fuentes diplomáticas españolas.

Desde La Paz, el enviado especial de France 24, José María Rueda, informó de que la ley amplía las atribuciones del Ejecutivo para decretar estados de excepción sin necesidad de aprobación parlamentaria previa, aunque el Congreso deberá ratificarlos en un plazo de 72 horas, según la cadena internacional.