La Cámara de Senadores de Bolivia ha allanado el camino para que el presidente Rodrigo Paz cuente con nuevas herramientas legales para hacer frente a la conflictividad social que mantiene paralizado al país. La Cámara Alta derogó la anterior Ley de Estados de Excepción y abrió la puerta a una normativa que permitiría al Ejecutivo aplicar medidas extraordinarias para restituir el orden público.

El pulso de Evo Morales

El expresidente Evo Morales, líder del Movimiento al Socialismo (MAS), ha reiterado su rechazo a cualquier acercamiento con el Gobierno y ha llamado a sus seguidores a no participar en las conversaciones. Morales insiste en la convocatoria de elecciones anticipadas como única salida a la crisis política y social que atraviesa el país andino.

La decisión del Senado, que cuenta con mayoría favorable al oficialismo, se produce en un contexto de bloqueos de carreteras y protestas que llevan semanas afectando el suministro de alimentos y combustible en varias regiones. El Gobierno de Paz ha denunciado que estas movilizaciones, impulsadas por sectores afines a Morales, buscan desestabilizar la democracia.

Instrumento legal clave

La nueva ley de Estados de Excepción, una vez promulgada, permitirá al presidente restringir derechos constitucionales de forma temporal, como la libertad de reunión o la circulación, en zonas donde el orden público esté gravemente amenazado. Organismos internacionales han mostrado su preocupación por el posible uso excesivo de esta figura, mientras que el oficialismo defiende que es necesaria para garantizar la gobernabilidad.

El enfrentamiento entre el Gobierno de Paz y el expresidente Morales amenaza con enquistar la crisis. Bolivia, vecino estratégico de España en Iberoamérica, vive uno de sus momentos políticos más tensos desde la vuelta de Morales al país tras su exilio en Argentina.