Bolivia acumula 39 días de protestas y bloqueos en carreteras estratégicas, en una crisis social que mantiene en vilo al país andino. El presidente Rodrigo Paz promulgó la Ley 1740, que establece un estado de excepción para intentar contener las movilizaciones, según informó el Ejecutivo boliviano este lunes.

Las protestas, que comenzaron hace más de un mes, han afectado el suministro de alimentos y combustible en varias regiones, especialmente en la ruta que conecta La Paz con el occidente del país. Los bloqueos, organizados por sectores sociales y sindicales, responden a un descontento generalizado cuyas causas no han sido detalladas oficialmente.

Medidas del Gobierno ante la crisis

La Ley 1740 otorga al Ejecutivo facultades para restringir derechos como la libre circulación y la reunión, y permite movilizar a las fuerzas de seguridad para desbloquear las vías. El Gobierno boliviano justificó la medida alegando que las protestas han paralizado actividades económicas clave y generado un escenario de riesgo para el orden público.

Organizaciones de derechos humanos han expresado su preocupación por las posibles violaciones a las garantías constitucionales durante la vigencia del estado de excepción. El Ejecutivo, por su parte, asegura que la medida es temporal y necesaria para restablecer la normalidad.

La crisis boliviana se suma a las tensiones políticas en la región andina, con antecedentes en Perú y Ecuador por crisis gubernamentales y protestas sociales. Bolivia, que había logrado una relativa estabilidad tras las elecciones de 2025, enfrenta ahora su mayor desafío social desde los conflictos poselectorales de 2019.