El fabricante aeronáutico Boeing ha confirmado que mantiene conversaciones con operadores del C-17 Globemaster III para estudiar la posible reactivación de la línea de producción del avión de transporte militar. La compañía se ha mostrado «animada» por el interés mostrado, aunque no ha precisado plazos ni volúmenes concretos, según ha trascendido este jueves.
El C-17 Globemaster III es un avión de transporte estratégico clave para las fuerzas aéreas de varios países, incluidos Estados Unidos, Reino Unido, Australia y Emiratos Árabes Unidos. Su producción cesó en 2015, tras entregarse 279 unidades, pero las necesidades estratégicas actuales, agravadas por la prolongación de conflictos y la escasez de capacidad de transporte aéreo global, han reavivado el debate sobre su vuelta a las cadenas de montaje.
Los operadores del C-17 se han puesto en contacto con Boeing para explorar la posibilidad de reactivar la línea de producción, según fuentes cercanas a las conversaciones.
Un interés creciente por la capacidad de transporte pesado
El posible relanzamiento del programa responde a la necesidad de mantener o ampliar las flotas de transporte estratégico ante el envejecimiento de los aviones en servicio. El Pentágono, por ejemplo, opera más de 220 ejemplares, y aunque el nuevo Lockheed Martin C-130J Super Hercules y el futuro Next Generation Air Transport cubren parte del espectro, el C-17 ofrece una combinación única de capacidad de carga y operación en pistas cortas.
Boeing no ha detallado qué operadores han iniciado los contactos, pero se especula con que países como Emiratos Árabes Unidos, India y algunos miembros de la OTAN podrían estar interesados en nuevas adquisiciones. La reactivación de una línea de producción requiere inversiones millonarias en herramientas y cadena de suministro, lo que hace improbable que el proyecto se concrete sin pedidos firmes de al menos 30-50 aeronaves.




