Blue Origin ha completado la investigación sobre el fallo sufrido en el tercer vuelo de su lanzador New Glenn, lo que ha permitido a la empresa obtener autorización para retomar las operaciones de lanzamiento. Así lo anunció la compañía el 23 de mayo de 2026, tras identificar las causas técnicas del incidente e implementar las medidas correctivas necesarias.
Detalles del accidente y correcciones
El tercer vuelo del New Glenn, un cohete de dos etapas con capacidad para situar 45 toneladas métricas en órbita terrestre baja (LEO), terminó en fracaso. La investigación interna, en la que participaron equipos de ingeniería de Blue Origin y de la NASA, determinó las causas raíz del fallo. Según la empresa, ‘la investigación ha identificado las causas raíz y las acciones correctivas han sido implementadas’, en palabras de su portavoz. Blue Origin no ha revelado los costes del siniestro ni el número de satélites que transportaba la misión.
Impacto en el sector espacial
La reanudación de los lanzamientos del New Glenn es crucial para Blue Origin, que compite con SpaceX y United Launch Alliance en el mercado de lanzadores comerciales. El cohete también es clave para los planes de despliegue de la constelación de satélites de Internet de la empresa, Proyecto Kuiper. La paralización había retrasado contratos con la NASA y otros clientes comerciales. La vuelta a la actividad, según fuentes del sector, alivia la presión sobre la cadena de suministro de lanzamientos espaciales, de la que dependen también empresas europeas y españolas para poner en órbita sus cargas útiles.




