Blue Origin, la empresa aeroespacial fundada por Jeff Bezos, ha iniciado la reconstrucción de la plataforma de lanzamiento de su cohete New Glenn, gravemente dañada por una explosión ocurrida hace menos de tres semanas. La compañía confía en reanudar los lanzamientos a finales de año, según han confirmado fuentes de la empresa a SpaceNews.
El accidente, que destruyó el vehículo de lanzamiento New Glenn y causó daños significativos en el Complejo de Lanzamiento 36 (LC-36) de Cabo Cañaveral (Florida), ha obligado a Blue Origin a acelerar los trabajos de reparación para minimizar el impacto en su calendario de vuelos comerciales. La plataforma, que había sido modernizada para albergar el cohete de la empresa, sufrió daños estructurales que han requerido una evaluación exhaustiva antes de comenzar las obras.
Según fuentes oficiales de la compañía, los equipos de ingeniería ya trabajan en la restauración de los sistemas de suministro de combustible, la estructura de lanzamiento y los sistemas de seguridad. El objetivo es tener la plataforma operativa antes de que finalice 2026, aunque no se han facilitado plazos concretos para el primer lanzamiento posterior al accidente.
El New Glenn, un cohete reutilizable de dos etapas que compite directamente con el Falcon 9 de SpaceX, representa la apuesta de Blue Origin por el mercado de lanzamientos pesados. La explosión, ocurrida a finales de mayo, supuso un duro revés para la compañía, que ya arrastraba retrasos en su programa de vuelos.
La reconstrucción de la plataforma es un paso crucial para que Blue Origin pueda cumplir con sus compromisos comerciales y de defensa. La empresa tiene contrato con la Fuerza Espacial de Estados Unidos para lanzar misiones de seguridad nacional a partir de 2027, lo que añade presión para recuperar la capacidad de vuelo cuanto antes.




