La empresa espacial estadounidense Blue Origin ha anunciado este 1 de julio de 2026 su intención de retomar los vuelos del lanzador pesado New Glenn antes de que finalice el año. El anuncio se produce apenas un mes después de que el cohete sufriera una devastadora explosión en la plataforma de lanzamiento de Cabo Cañaveral, en Florida, que dejó fuera de servicio tanto al vehículo como a la infraestructura.

Reconstrucción y mejoras de seguridad

La compañía, fundada por Jeff Bezos, ha detallado una nueva estrategia para restaurar la capacidad de despegue. Blue Origin prevé reconstruir la plataforma dañada y aplicar mejoras en los sistemas de seguridad antes de autorizar un nuevo lanzamiento. El cohete New Glenn es clave en los planes de la firma para competir en el mercado de lanzamientos comerciales con empresas como SpaceX y Arianespace.

No se han facilitado cifras concretas sobre el coste de los daños ni el presupuesto de la reconstrucción. La empresa reiteró que el objetivo sigue siendo devolver el lanzador al vuelo dentro del plazo previsto, aunque no especificó fechas exactas. El accidente, ocurrido en junio, supuso un revés significativo para un programa que acumula retrasos respecto a su calendario original.

Contexto del mercado espacial

Blue Origin confía en que las lecciones aprendidas permitan un regreso seguro y rápido de New Glenn al espacio, en un momento en que la demanda de lanzamientos pesados sigue al alza tanto desde el sector público como privado.