El Ministerio de Asuntos Exteriores de Bielorrusia ha asegurado que los ejercicios nucleares conjuntos que realiza con Rusia cumplen con el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) y son un análogo de las prácticas de la OTAN, en un contexto de creciente tensión estratégica con la Alianza Atlántica. La declaración, emitida el 28 de mayo de 2026, busca despejar las críticas internacionales sobre la legalidad de estas maniobras militares en territorio bielorruso.
«Los ejercicios nucleares realizados conjuntamente por Rusia y Bielorrusia cumplen con el TNP y son un análogo» de las operaciones de la OTAN, señaló el Ministerio en un comunicado. La referencia al TNP es clave, ya que el tratado prohíbe la transferencia de armas nucleares a Estados no poseedores, pero Minsk sostiene que sus maniobras no violan el acuerdo al equipararlas con las «misiones nucleares conjuntas» que la Alianza lleva a cabo con países como Alemania, Bélgica o Turquía.
Una respuesta a la doctrina nuclear de la OTAN
La postura de Bielorrusia se enmarca en la escalada retórica y militar entre Rusia y la OTAN tras el estallido del conflicto en Ucrania. Moscú ha desplegado armas nucleares tácticas en territorio bielorruso desde 2023, lo que ha generado una condena generalizada por parte de Occidente, que lo considera una violación del TNP. Sin embargo, el Kremlin y Minsk argumentan que sus acciones son una respuesta a la expansión de la infraestructura nuclear de la OTAN hacia el este de Europa.
El Ministerio de Exteriores bielorruso no especificó el número de ejercicios realizados ni las armas implicadas, pero la declaración subraya que las maniobras se llevan a cabo dentro del marco legal internacional. La comunidad internacional, por su parte, sigue de cerca estos movimientos, que elevan el riesgo de una confrontación nuclear en el continente europeo.




