El Gobierno de Benín ha solicitado formalmente la extradición del activista Kemi Seba, detenido en Sudáfrica desde el pasado 13 de abril, según ha confirmado este viernes la prensa local. Seba, conocido por sus duras críticas al imperialismo occidental, fue arrestado en un centro comercial de Pretoria junto a su hijo y un militante supremacista blanco, según informaron fuentes judiciales sudafricanas.
La petición de extradición, fechada el 22 de mayo, ha sido presentada ante las autoridades de Pretoria, que mantienen a Seba en prisión preventiva. Benín reclama al activista para que enfrente cargos en su país, aunque por el momento no se han detallado los delitos concretos que se le imputan. El caso ha generado atención mediática por el perfil del detenido, quien ha sido una figura incómoda para varios gobiernos africanos por su discurso antineocolonial.
Un activista controvertido
Kemi Seba, cuyo nombre real es Stéphane Capito, es un activista beninés que ha ganado notoriedad por sus posturas radicales contra las potencias occidentales y las élites africanas. Ha sido detenido en varias ocasiones en diferentes países del continente y ha pasado temporadas en prisión en Benín, Costa de Marfil y Francia. Su detención en Sudáfrica en abril se produjo en un contexto de creciente vigilancia contra discursos extremistas y actividades de grupos supremacistas blancos, aunque el propio Seba ha negado cualquier vinculación con estos movimientos.
La solicitud de extradición llega en un momento de tensión diplomática entre Benín y Sudáfrica, aunque ambos países mantienen relaciones bilaterales estables. Las autoridades sudafricanas estudian ahora la petición, que deberá ser evaluada por un tribunal en Pretoria antes de que se adopte una decisión definitiva.




