Los Gobiernos de Bélgica y Países Bajos han anunciado este miércoles una adquisición conjunta de capacidad de defensa aérea por valor de 3.500 millones de dólares. El acuerdo, revelado el 8 de julio de 2026, marca el retorno de Bruselas a la defensa antiaérea tras dos décadas sin ella, según informó la ministra belga de Defensa.

“Después de veinte años sin una, Bélgica volverá a construir su propia capacidad de defensa aérea mediante esta adquisición conjunta”, declaró la ministra belga de Defensa. La operación se enmarca en el contexto de la guerra en Ucrania y el aumento del gasto en defensa entre los países europeos, que buscan reforzar sus capacidades militares de forma coordinada.

Ambos países compartirán los sistemas y equipos adquiridos, en un modelo de cooperación que pretende optimizar recursos y mejorar la interoperabilidad de sus fuerzas armadas. El acuerdo contempla la compra de sistemas de misiles, radares y otros componentes esenciales para la defensa aérea, aunque no se han especificado los proveedores ni los plazos de entrega.

La inversión conjunta supone un impulso significativo para la industria de defensa europea y refuerza la cooperación militar en el Benelux, en un momento en que la OTAN insta a sus miembros a destinar al menos el 2% del PIB a defensa.

La ministra belga de Defensa no detalló qué sistemas concretos se adquirirán ni el calendario de entregas, pero subrayó que la asociación neerlandesa-belga permitirá a ambos países compartir costes de mantenimiento y formación. Bélgica, que según el último informe de la OTAN destinó en 2025 un 1,3% de su PIB a defensa, se comprometió a alcanzar el umbral del 2% en los próximos años.