Belfast amaneció este miércoles 10 de junio de 2026 con escenas de violencia callejera tras una noche de disturbios antiinmigrantes que dejaron varios vehículos, autobuses y viviendas quemadas en distintos barrios de la capital de Irlanda del Norte. La oleada de protestas, convocadas a través de redes sociales por grupos de extrema derecha, surgió después de que un hombre resultara apuñalado en un presunto ataque cometido por un migrante.
La víctima, Stephen Ogilvie, perdió el ojo izquierdo en el ataque, que ha sido instrumentalizado por formaciones ultraderechistas para avivar el discurso contra la inmigración. Sin embargo, la propia familia de Ogilvie ha emitido un comunicado en el que pide calma y rechaza que su tragedia sea utilizada para promover el odio:
No usen la tragedia de nuestra familia para promover el odio.
Incendios y refuerzo policial
Los incidentes se concentraron en varias zonas de Belfast, donde encapuchados prendieron fuego a automóviles, autobuses e incluso viviendas, lo que obligó a los bomberos a intervenir y a evacuar a algunos residentes. Las autoridades han reforzado la seguridad ante el temor de que se convoquen nuevas protestas en los próximos días.
El presunto agresor, identificado como Hadi Alodid, compareció ante la justicia este mismo miércoles. La Policía de Irlanda del Norte mantiene un dispositivo especial para evitar que los disturbios se extiendan a otras localidades de la región.
Los llamados a manifestarse fueron difundidos en redes sociales por personalidades de la extrema derecha irlandesa, que han aprovechado el suceso para alimentar el malestar social en un contexto de creciente polarización en el Reino Unido y en toda Europa. La familia de la víctima ha insistido en que el discurso de odio no representa sus deseos y ha pedido que se respete el duelo.




